En una maniobra más burda que enagua de saco, como diría el Taucán, el Tirano Lusho movió su peonada y mandó dos representantes de su cohorte (secuaces, chupamedias o lameculos) al Congreso del PS. Recibió el aporte desinteresado de un exexiliado que antes era clarito,pero que ahora usa el maniqueísmo aprendido en la Francia de Descartes para justificar el período indefinido de los alcaldes vitalushos y para recordarle a los que no dominan la historia -ostenta un magister en ello- que el régimen francés permite ser alcalde y diputado. Bueno, también mal nacido e hijo de p... lo que no es raro en ninguna parte, poh.