Son muchos los sociólogos y etólogos de todo pelaje que han desenmascarado o hecho una autopsia acerca de la fauna humana chilensis. Yo me ocuparé de tres de ellos, vigentes hoy como ayer, aunque con distintos nombres. Versión harto más refinada que el roto, al siútico lo podemos situar entre el pije (o aparecido) y el roto a secas. El siútico es un escalador social que se sabe al dedillo su repertorio de conductas, pero la fuente de origen tiene fisuras que le hacen “aflorar la ojota” en el momento más impensado. Podemos catar a un siútico en las siguientes circunstancias:
-En las reuniones sociales toma la copa y deja estirado el dedo meñique.
-Cuando entra a un restaurant y ve que los demás están cenando exclama: “Provecho”.
-Cuando escuchan una canción que los inunda de nostalgia, dicen: “Me fascina este tema”
-Asisten a los recitales de los grupos rockeros en boga y al término se sacan la camiseta.
-Visten con zapatos de charol a su hijita de siete años.
-Tienen una camiseta de algún jugador de fútbol dedicada por el ídolo al que profesan admiración incondicional.
-Utilizan el celular de última generación. En cambio el asomado está en una condición intermedia entre el el siútico y el roto a secas. Hasta puede tener una relación flexible con el poder secular y el religioso. En el fondo son católicos intermitentes. Puede estar en bancarrota, ser divorciado y hasta extremista políticamente hablando, pero disimula su pensamiento. Escucha más de lo que habla, por finalidades muy claras:
a) para sonsacar información y
b) por temor a cagarla.
Podemos detectar a un aparecido en las siguientes circunstancias:
-Manda a enmarcar el certificado de todo curso que realiza.
-Su colección de CDs es pirateada o bajada de Internet.
-En una tertulia social suelen decir “no leí el libro, pero vi la película”.
En el caso del roto a secas hay que decir que estamos frente a un caso fácil de explorar. No tiene los recovecos sociales del siútico ni la actitud algo alambicada del aparecido.
Son chuscos en todo. Ni su materia gris, ni su primaria intuición les alcanzan para adornar una conducta. De un individuo podemos decir que es roto (a) cuando:
-Tiene el refrigerador en el comedor.
-Guarda los frascos viejos de mermelada para usarlos como vasos.
-Suelen decir VENGA cuando escucha una palabra terminada en ante o mete.
-Tiene en su auto la calcomanía del niñito con cara de travieso haciendo pichí.
-Tiene alfombra de peluche en el tablero de su auto.
-Colecciona las fotos con mujeres desnudas del diario La Cuarta.
-Cuelga un CD del espejo retrovisor de su auto.
-Agita las manos como revolviendo algo cuando escucha la canción “Mayonesa”